Y por fin tras dos semanas de espera, sonó el teléfono. Por una vez tenía la certeza de que no llamaban de Telefónica para ofrecerme una tarifa aún más plana que la anterior. Sabía que era un transportista para cerciorarse de que estaba en casa, y vaya si estaba, llevaba esperando más de dos horas. Cinco minutos después el estridente chirrido del portero automático me sacó abruptamente de un estado de impaciencia, para sumirme casi de inmediato en el plácido letargo de la expectación. Sin preguntar siquiera, abrí el portal y me coloqué tras la puerta. Me temblaban las piernas, iba a ser la primera vez.
Tras unos trámites burocráticos tan rápidos como innecesarios, empecé a abrir el paquete y allí estaba él. Las pupilas se me dilataron, comencé a sentir pálpitos en el corazón, y... cuando le miré fijamente a la pantalla de 13'' supe que cupido acababa de atravesarme con una de sus flechas. Esa fue la primera tarde que mi Mac y yo pasamos juntos.
Desde entonces nuestra convivencia ha estado plagada de alegrías, de un descubrimiento mutuo que a mi me apasiona, y que no hace sino que fortalecer nuestro vínculo. Sin embargo, como cualquier pareja que se precie, también hemos tenido riñas y disputas, y las hemos solventado con muuuucho diálogo y alguna que otra visita a los foros de la red. Estos diálogos son los que yo a través de él, colgaré en esta web, a modo de bitácora de nuestra relación.
Menos mal que has puesto la referencia a la pantalla de 13" y se han aclarado las dudas, si no hubiera pensado otra cosa totalmente distinta...
ResponderEliminar:)
Ale, que lo disfrutes mucho y riñáis poco
La idea era precisamente esa, ser ambiguo, entre otras cosas para atraer a la audiencia... a que si dejo claro desde el principio que estaba hablando del mac, no llegas a la segunda línea???
ResponderEliminarEn cualquier caso, no he creado esto para escribir historias, si no mis batallítas (que las habrá) con el mac.. espero que sigas visitandome